|
Durante siglos, la amatista, variedad lila
o morada del cuarzo, ha sido muy apreciada como piedra preciosa,
y ha sido considerada como piedra de los obispos. El hallazgo
de amatistas muy transparentes y de color intenso en el macizo
del Montseny data, seguramente, de finales del siglo XVI.
Suelen dar noticia de las mismas, entre 1600
y 1800, las diferentes reseñas sobre Cataluña de viajeros y funcionarios.
Se ha aventurado que quizás los romanos ya conocieran su existencia.
El ejemplar expuesto muestra dos cristales en cetro, típicos del
Montseny, con el prisma poco desarrollado y las formas romboédricas
("pirámides'') muy apuntadas. Ambos cristales se sustentan
sobre una ortoclasa, mineral muy frecuente en los granitos del
Montseny.
El poeta Jaume Bofill i Mates (Guerau de Liost)
edificó su poesía, principalmente, en torno del macizo del Montseny
y su paisaje, y dio a su principal libro de poemas el título de
La muntanya d'ametistes (1908). .
|