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Retorns d'una
illa venturosa El poeta Rafael Alberti i
la seua companya Maria Teresa León es trobaven a Eivissa el juliol de 1936 quan esclatà
la Guerra Civil. Hi estigueren unes cinc setmanes, que malgrat la seua brevetat van trobar
un intens reflex en l'obra literària d'Alberti
El llibre Retornos de lo vivo lejano
-tal vegada el més bell i rotund d'Alberti, com ha dit Antonio Colinas-recull en diversos
poemes la presència d'Eivissa. Vegem-ne una mostra, acompanyada de la traducció que en
va fer Marià Villangómez: |
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Retornos de una isla dichosa La
felicidad vuelve con el nombre ligero
de un presuroso y grácil joven alado, Aire.
Por parasoles
verdes, las sombras que retornan
contestan, y el amor, por otro nombre: Isla.
Venid, días dichosos,
que regresáis de lejos
teniendo por morada las velas de un molino;
por espejo de luna, la que el sol tiró al pozo,
y por bienes del alma,
todo el mar apresado en pequeñas bahías.
Llegad, alegres olas de
mis años, risueños
labios de espuma abierta de las blancas edades.
Suenen mis ojos,
canten con repetidas lágrimas
al pastor que desnudo da a la mar sus ovejas.
Ven otra vez, doblada
maravilla incansable de los viejos olivos.
Me abracen
nuevamente tus raíces, hundiéndome
en las tumbas que muestran su soledad al cielo.
Quiero
tocaros, santas, invencibles higueras,
abatidas de zumos, pero no de cansancio.
Dejadme en la
apretada oscuridad inmóvil
de vuestra fresca alcoba dormir tranquilamente.
Soñar, soñar dormido,
desde allí, en las colinas
donde los algarrobos
dan su miel a las nieves de la flor del almendro;
desde donde calladas huertas corren sus límites
abriendo arcos de cal arrobados de adelfas.
Despierte, al descorrer
las ramas, ya en la tarde,
padeciendo el deseo de morirme en las dunas,
cuando al sol no le espera más final que el antiguo
de embozarse en los hombros mojados de la noche.
Isla de
amor, escúchame, antes de que te vayas,
antes, ya que has venido, de que escapes de nuevo:
Concédeme la gracia
de aclarar los perfiles
del canto que a mi lengua le quede aún, poniéndole
esa azul y afilada delgadez de contornos
que subes cuando al alba renaces sin rubores,
feliz y enteramente desnuda, de las olas.
Retorns d'una
illa venturosa
(trad. M. Villangómez)
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