El mago Merlín (Robert de Boron)

Boron, Robert de : El Mago Merlín. Edicomunicaciones. Barcelona, 1996. [Mitología e Historia]. I.S.B.N.: 84-7672-744-5

Capítol VI: LOS GRANDES DÍAS DE LA HISTORIA DE BRITANIA (2. ARTURO)

"Ningún obstáculo se opuso a su marcha hasta el yunque, de donde sacó la espada sin ninguna dificultad. Al momento la espada lanzó una claridad que encaudiló los ojos de todos los asistentes. Esta espada, la mejor que hubiera en el mundo, se llamaba Escalibur, la que después pertenecería al Paladín Roger" (pàg. 71)

"Al mismo tiempo, Arturo a la cabeza de lo más escogido de sus tropas, hizo una vigorosa salida. Iba precedido por la enseña del dragón en llamas, llevada por Merlín, y en la mano llevaba la temible Escalibur, la que había sacado del yunque." (pàg. 72)
"Llevaba aún en la mano la maza que había estado a punto de ser fatal para Arturo; éste conocía la fuerza de su enemigo y el peligro de recibir sus ataques; y evitó el primer golpe, y en el momento en que quería levantarla para asestarle uno más seguro, él descargó encima un golpe con su espada, que la cortó a un pie de su empuñadura. Ryon cogió entonces la suya. No le cedía en bondad a Escalibur ni a ninguna otra; había pertenecido a Hércules, y tenía la propiedad como la otra de despedir luz en la oscuridad. El combate se entabló entonces a armas iguales y se volvió terrible." (pàg. 107)
"Gauvain fue armado el primero. Al darle el abrazo, Arturo se quitó su propia espada, la famosa Escalibur, y ciñendosela al costado, le dijo: -hermoso sobrino, jamás espada mejor estuvo ceñida a un caballero que mejor supiera servirse de ella." (pàg. 119)
"Al mismo tiempo mandaron buscar sus armas buenas y sus espadas con las que se echaron como tigres sobre sus enemigos e hirieron a un gran número de ellos. Gauvain, al ver a Nastien, el jefe de la cuadrilla, corrió hacia él amenazándole y le dio un gran golpe con su espada. Éste le opuso su escudo que fue partido en dos; pero la terrible Escalibur no encontró más que una resistencia mediocre, y cayó sobre la cabeza del caballo a la que partió en dos." (pàg. 148)
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