El
valle está situado en el eje pirenaico, separado del valle
de Barravés, a poniente por la sierra de Cardet y de los valles
de Manyanet y Espot, al levante, por las Mussoles y las vertientes
del macizo de Colomers. El valle forma parte de los restos de un antiguo
glaciar que llegaba hasta Llesp, por eso el relieve lo conforman tres
amplios circos (el del Comaloformo, del Riu Malo y de Montardo).
El valle se estructura a través del recorrido del rio Noguera
de Tort y una serie de valles secundarias con afluentes tributarios
(p.e. Taüll, Durro). El medio bioclimático es de tipo
alpino y subalpino, con vegetación muy abundante en que predomina
el pino rojo en la parte baja; hayas y abetos en la montaña
mediana y pino negro hasta 2.000 metros de altitud, donde aparecen
los prados alpinos.
Con
la fusión de los municipios de Barruera y Durro en el año
1965, sólo hay una unidad administrativa de una extensión
de 219,47 Km2 , quedando excluido Llesp que fue agregado a Pont
de Suert. Desde la edad media la vall de Boi había tenido
una unidad jurisdiccional, bajo el poder de la familia de los Erill,
aparte existía una administración eclesiástica
especial de sus parroquias como un Consejo o Consorcio de sus presbíteros,
datado ya en el siglo XV.
El Consorcio, juntamente con la Junta de Sant Roc de Boí,
reunía a todos los vecinos de la Vall y del término
de Sas, y tenía su sede en el santuario y balneario de Caldes
de Boi desde el siglo XVIII. En el 1840 se disuelve la institución.
A finales del s. XIX el balneario de Caldes se convierte en un centro
de atracción para el turismo de salud.
A principios del s.XX se produce la llegada de los excursionistas
y de la expedición de l'Institut d'Estudis Catalans de redescubrimiento
del románico de la vall. La declaración de Patrimonio
Mundial por la Unesco del conjunto de iglesias románicas
de la Vall de Boí ha supuesto dar a conocer este patrimonio
para el gran público.
El inicio de las construcciones hidroeléctricas (presas,
canales y centrales) comportó importantes cambiois así
como la construcción de la carretera el año 1946.
El Parque Nacional de Aigüestortes y el Estany de St. Maurici
a partir de su declaración el año 1955 constituye
un recurso importante de dinamización turística
Economía.
La
principal actividad económica ha sido desde antiguo la ganaderia,
principalmente el ovino que en el año 1984 era de 14.300
cabezas de ganado, el año 1999 se reduce a 6.500 cabezas,
el bovino contaba aproximádamente de unas 1.500 cabezas el
año 1984, el año 1999 son 900. Los rebaños
de ganado practican la transhumancia . Los rebaños de caballos
han perdido en la actualidad la importancia si bien hay unas 210
cabezas.
Respecto a las explotaciones agrícolas, las dimensiones
son de media unas 185 ha, si bien las dimensiones de la parcela
no supera la hectárea (un 75%). Aparte del regadio que se
destina básicamente al consumo local, los cultivos se dedican
a los forrajes y prados de alfalfa.
Las actividades industriales son limitadas a una planta embotelladora
de agua en Caldes de Boí, empresas constructoras, madereras,
pastelerías y sobretodo las centrales hidroeléctricas.
Una de las centrales está situada en Boi y tiene una potencia
de 16.000 Kw, la de Caldes de Boi con el pantano de Cavallers tiene
una potencia de 32.640 Kw.
Actualmente la actividad económica se basa en el turismo
y sectores próximos como la construcción. Las 2.200
(año 2000) plazas turísticas de la vall de Boí
se reparten entre hoteles, campings, refugios, apartamentos, residencias,
casas de payés, albergues y casas de colonias. La vall de
Boí cuenta con importantes recursos como el parque Nacional
de Aigüestortes y el Estany de Sant Maurici, el conjunto de
iglesias románicas de los siglos XI-XIII, declarado Patrimonio
Mundial por la Unesco el 30 de noviembre del 2000, el balneario
de Caldes de Boí, la estación de esquí de Boí
Taüll.
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