| La historia de
la vall de Boi en la Edad Media se inicia alrededor del siglo IX en
el momento de creación de los primeros condados y reinos pirenaicos
cristianos, en unas tierras con una población
originariamente pirenaico-basca a la cual se habían sumado
refugiados hispanorromanos del Sur. Los primeros pasos de la historia
de la vall fueron de la mano del condado de Pallars-Ribagorça,
creado por Ramón
II (872-920), después de independizarse
de la casa de Tolosa.
Los condes
de Ribagorza eran los señores de la vall, si bien en
el transcurso del siglo XI pasa por herencia a los condes
de Pallars, que la mantindrán con ciertos problemas hasta
que la Corona de Aragón la annexiona definitivamente durante
el siglo XII. Al igual que en política, la autoridad religiosa
de la vall de Boi fue pasando de manos del obispado
de Urgel al de Roda hasta que se fijaron los límites
en una concordia del 1140.
Por su situación limítrofe y de continuo conflicto
entre los nobles pirenaicos
se construyeron una serie de castillos,
en la actualidad mal preservados, la mayoría de los cuales
pertenecían a los señores de la vall, los Erill;
así como iglesias
en excelente estado de conservación, que demuestran la alta
densidad de población
y la importancia que tenía la devoción religiosa en
este momento. Hay que remarcar que las parroquias de la vall de
Boi como otras pirenaicas mantuvieron una organización autónoma
respecto a las jurisdicciones religiosas superioers en la reunión
de co-rectoers
y vicarios, que se documenta al menos en el
siglo XVI.
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