Pilar Vélez, directora del Museu Frederic Marès


El Museu Frederic Marès acoge con satisfacción a la asociación de Bibliófilos de Barcelona con la que, tras su propuesta, hemos preparado conjuntamente la muestra AUREUM OPUS. Cinco siglos de libros ilustrados..

Frederic Marès (1893-1991), con su polifacética personalidad y mediatizado por su pasión como coleccionista, también se decantó por el mundo del libro. Es más, su afición hacia el coleccionismo posiblemente viene, en parte, de sus raíces paternas, ya que su padre se dedicó, con gran rigor profesional y durante muchos años a la bibliofilia como librero/anticuario.

En sus memorias Marès explica su primera y efímera colección creada cuando tan sólo contaba con 6 años: los cromos del chocolate de la merienda que guardaba con especial mimo; le gustaban los colores brillantes de las viñetas incluso más que la propia golosina, hasta que un día caluroso de verano que los olvidó sobre la mesa de la su habitación y cerca del balcón abierto, los encontró fundidos con el chocolate desecho y, por tanto, se quedó sin colección.

Marès remonta también su vocación coleccionista a su primera compra, siendo todavía adolescente: una mesa gótica presidida por la imagen de Ramón Llull, filósofo y escritor muy venerado por él y por su padre, que se convirtió desde entonces en la compañera fiel de su biblioteca.

El primer vínculo de Marès con el coleccionismo fue, por tanto, el mundo del libro. Frederic Marès, con el esfuerzo de su progenitor y el suyo propio, llegó a formar una colección notable. Incunables, manuscritos, pergaminos, libros ilustrados, encuadernaciones excepcionales … Pero al igual que algunas de sus colecciones fueron donadas por decisión propia a diferentes museos, incluido el nuestro, los libros también debían destinarse a un lugar que él considerase el más apropiado.

Frederic Marès manifestó ya en el año 1979 la voluntad de donar su colección al Institut d’estudis Catalans, voluntad que no constó por escrito hasta el 15 de diciembre de 1986, en un texto donde se especifica que realizaba la donación "al Institut d’Estudis Catalans, en admiració plena a la seva activitat i a la seva obra màxima: la Biblioteca de Catalunya". Marès, como bibliófilo y amante del libro como objeto de arte, es decir, como hombre que apreciaba la tipografía, la composición, la ilustración, etc., además de su contenido, quiso hacer partícipe de este interés a la entidad receptora y estableció el mismo sistema de exposición que había aplicado en otras donaciones que podemos visitar en diversos lugares de Cataluña. Los libros también debían de tener, por tanto, su museo en la Biblioteca de Cataluña, donde se conservan presididos por la mesa luliana.

Este preámbulo nos servirá para introducirnos en nuestra sala de exposiciones, dedicada especialmente a la escultura y al coleccionismo. En este caso hemos optado por el segundo ámbito y, en concreto, por el coleccionismo de libros, es decir, por la bibliofilia, teniendo en cuenta la estrecha relación de Frederic Marès con esta materia.

En coordinación, pues, con la Asociación de Bibliófilos de Barcelona, de la que Marès fue miembro desde 1945, presentamos una muestra de cinco siglos de libros ilustrados procedentes de las colecciones de los miembros de la Asociación que, como Marès, aman los libros y los valoran de una forma especial. La muestra, con la colaboración de la Universitat Oberta de Catalunya, se ha enriquecido además con la posibilidad de conocer el verdadero mundo interior de los libros mediante la aplicación de las nuevas tecnologías. Exponer libros es siempre difícil e, incluso, alguien podría decir que impropio. Los libros fueron creados para leerlos o para contemplarlos, para disfrutar de su contenido, tanto intelectual como estético. Disponerlos en una vitrina nos permite tan sólo admirar su cubierta, su portada o, como máximo, dos páginas concretas. A pesar de ello y con la colaboración ya mencionada, nos decidimos a elaborar una web específica sobre esta exposición. Asimismo, estos libros son ya un "objeto de arte" en su mundo y, por tanto, merecen un trato y una consideración especiales que les otorga tanto su calidad como el tiempo transcurrido desde su impresión.

La idea del "Museo del Libro" de Frederic Marès se materializa a lo largo de dos meses en nuestro museo y como testimonio ofrecemos un catálogo con todos los volúmenes seleccionados, siempre centrados en Cataluña, impresos en Cataluña, sobre Cataluña,…-, y una serie de textos que nos ofrecen la posibilidad de realizar un recorrido por el mundo del libro ilustrado a través de los siglos y hasta nuestros días, así como por el mundo de la bibliofilia moderna.

Desde el museo hemos de manifestar nuestro agradecimiento, por su participación generosa, a la Asociación de bibliófilos y a todos su miembros, de una forma especial a la Biblioteca de la Abadía de Montserrat, a la Biblioteca del Colegio de Abogados y a la Biblioteca de Cataluña;así como también a la Universitat Oberta de Catalunya, especialmente a la Dra. Glòria Munilla y al Dr. César Carreras, su entusiasmo y su trabajo riguroso. AUREUM OPUS. Cinc segles de llibres il·lustrats es el resultado de esta triple y satisfactoria colaboración reunida también en este catálogo.